Hoy me disponía a escribir algo divertido pero no, siempre tiene que haber un payaso , en este caso payasa que venga a sacar mis bajos instintos. Al menos sólo y exclusivamente los saco escribiendo. Hoy tenía ganas de escribir del amor/desamor pero casi me dedicaré a la payasa.
Hace un tiempo escribí sobre un hombre que había atropellado a un adolescente y exigía a la familia los 20.000€ de la reparación. Al susodicho le llamaron el "el idiota moral" pero a esta mujer,o tipa, en este caso le pegará mas la palabra tipa, para que leáis la noticia este es el enlace "la tipa".
Nadie, eso incluye al abogado y al padre de la criatura atropellada, le quita la razón, que el culpable fuera el chaval por su actitud temeraria de ir trás de una pelota, balón o cuerpo esférico con la mala suerte que la "tipa" en ese preciso momento circulaba con su vehículo de tracción mecánica impulsado por combustible fósil por la calzada en velocidad constate y dentro de los límites que marca el código de circulación. Nadie le dice que efectivamente el atropello le causó una serie de gastos en la reparación de su coche, que ascendía a la millonaria, salvaje e inalcanzable cifra de 827 €.
Hasta aquí todo legal, está en su pleno derecho de reclamar lo invertido.
Visto esto he decidido:
1.- Que cada vez que una madre suicida con coche de bebé incluido asome éste antes de tener una buena visión, en lugar de frenar que sería lo que mi conciencia me dicta, aceleraré hasta impactar con dicho carro. Interpondré denuncia por intento de asesinato contra mi persona, reclamaré así mismo, daños morales, psicológicos, y la limpieza de la sangre si esta manchara mi brillante carrocería ( las manchas de sangre son difíciles de quitar).
2.- Que como en el caso anterior si el suicida fuese un peatón aislado o en grupo actuaré de la misma forma salvo que fueran mas de dos personas que en ese caso la denuncia sería por cada uno de los suicidas contra mi coche pero el gasto del lavado sería repartido a proporción directa a las heridas sangrantes, teniendo habida cuenta que el daño moral sería aumentado según número de éstos.
3.- Que en caso de suicida en vehículo de tracción humana, tipo velocípedo, aparte de los dos puntos anteriores me reservo el derecho de sacudirle con el manillar.
4.- Voy a interponer una demanda a la fábrica XXX, omito el nombre para pillarles desprevenidos antiguamente llamado "a traición", por las rozaduras que unos zapatos nuevos de tacón imposible le han producido en el talón de aquiles a mi pobre hija, toda desvalida (hay que ponerse en situación y poner cara de pena), por supuesto incluiré los gastos de psicólogo por la depresión en la que esta sumida, los daños morales que tengo al no poder ejercer correctamente ms labores de padre, gasto sanitarios y farmacéuticos, y costas del juicio.
¿Hasta que punto hemos llegado en la sociedad actual, para poder anteponer el dinero, por poco que sea éste, a los valores morales y éticos?
NO seguiré divagando mas por que ya expresé mis pensamientos en la entrada del "el idiota moral" (autopropaganda de entradas no leídas)
Y como siempre para variar ahora la canciones francesa, esta vez es una canción en francés que hace mucho que no subo una, al menos desde el lunes. Esta vez es una cancion protesta sobre el 11 de Septiembre y la guerra de Afghanistan, interpretado por Reanud y AxellE Red que tiene una vocecilla muy ........
RENAUD Y AXELLE RED Manhattan Kaboul
Pequeño portorriqueño, perfectamente integrado casi neoyorquino
En mi edificio entero de cristal y acero
Empiezo a trabajar, una raya de coca, un café.
Chiquilla afgana, del otro lado de la tierra,
Nunca he escuchado hablar de Manhattan,
Lo habitual es la miseria y la guerra.
Dos extranjeros en la punta del mundo, tan diferentes
Dos desconocidos, dos anónimos, pero sin embargo
pulverizados, sobre el altar de la eterna violencia
Un 747, estalló en mis ventanas
Mi cielo tan azul se convirtió en tormenta
Cuando las bombas arrasaron mi pueblo
Dos extranjeros en la punta del mundo, tan diferentes
Dos desconocidos, dos anónimos, pero sin embargo
pulverizados, sobre el altar de la eterna violencia
"So long", adiós a mi sueño americano,
Yo nunca más esclava de los perros
El islam rápidamente impuesto por los tiranos
¿Estos nunca han leído el Corán?
Me convertí en polvo
No seré nunca el Master del universo
Este paìs que tanto amé
¿Será no será al final un coloso con los pies de barro?
Los dios, las religiones
Las guerras de la civilización,
Las armas, las banderas, las patrias, las naciones
Hacen de nosotros siempre, carne de cañón.
Dos extranjeros en la punta del mundo, tan diferentes
Dos desconocidos, dos anónimos, pero sin embargo
pulverizados, sobre el altar de la eterna violencia
Dos extranjeros en la punta del mundo, tan diferentes
Dos desconocidos, dos anónimos, pero sin embargo
pulverizados, sobre el altar de la eterna violencia
Petit Portoricain, bien intégré quasiment New-yorkais
Dans mon building tout de verre et d’acier,
Je prends mon job, un rail de coke, un café,
Petite fille Afghane, de l’autre côté de la terre,
Jamais entendu parler de Manhattan,
Mon quotidien c’est la misère et la guerre
Deux étrangers au bout du monde, si différents
Deux inconnus, deux anonymes, mais pourtant,
Pulvérisés, sur l’autel, de la violence éternelle
Un 747, s’est explosé dans mes fenêtres,
Mon ciel si bleu est devenu orage,
Lorsque les bombes ont rasé mon village
Deux étrangers au bout du monde, si différents
Deux inconnus, deux anonymes, mais pourtant,
Pulvérisés, sur l’autel, de la violence éternelle
So long, adieu mon rêve américain,
Moi, plus jamais esclave des chiens
Vite imposé l’islam des tyrans
Ceux là ont-ils jamais lu le coran ?
Suis redev’nu poussière,
Je s’rai pas maître de l’univers,
Ce pays que j’aimais tellement serait-il
Finalement colosse aux pieds d’argile ?
Les dieux, les religions,
Les guerres de civilisation,
Les armes, les drapeaux, les patries, les nations,
Font toujours de nous de la chair à canon
Deux étrangers au bout du monde, si différents
Deux inconnus, deux anonymes, mais pourtant,
Pulvérisés, sur l’autel, de la violence éternelle
Deux étrangers au bout du monde, si différents
Deux inconnus, deux anonymes, mais pourtant,
Pulvérisés, sur l’autel, de la violence éternelle.










